Batiendo todos los récords de la Iglesia Católica, y ante el fervor de varios cientos de miles de peregrinos, Benedicto XVI proclamó ayer beato a su antecesor en el trono del Vaticano, Juan Pablo II . Han pasado solo seis años y 29 días del final de un papado lleno de luces y sombras. Joseph Ratzinger dibujó a Karol Wojtyla (1920-2005) como el "gigante" que devolvió a los católicos "la fuerza de creer en Cristo".El Papa subrayó la dimensión "humana" y la crucial contribución de Wojtyla a la caída del telón de acero: "Abrió a Cristo la sociedad, la cultura y los sistemas políticos y económicos, invirtiendo con la fuerza de un gigante, fuerza que le venía de Dios, una tendencia que podía parecer irreversible", afirmó.
La homilía de Ratzinger fue rendida, festiva y unidireccional. Defendió sin ambages la figura del papa polaco con el que colaboró estrechamente durante 23 años. Y sintetizó así la labor realizada por Wojtyla en sus 50.000 días de pontificado: "Nos enseñó que no debíamos tener miedo de ser cristianos. Ni de la verdad, porque la verdad es la primera garantía de la libertad".
Dice Enrique que lo que más le gustó de la boda real, fue Pippa, la hermana de la novia. No hay duda, después de Kate, la que causó verdadera sensación entre los paparazzis y los miles y miles de súbditos de la Reina Isabel, fue Philippa Middleton, de 27 años. Es cierto que ésta joven que trabaja para Party Pieces, una sociedad de accesorios para fiestas gracias a la cual sus padres, Carole y Michael Middleton, se han hecho millonarios, de allí que la que fuera la dama de honor, se haya convertido, frente a muchos londinenses, en un verdadero partidazo. Todo el mundo habla del vestido de Kate, pero la que verdaderamente estaba espectacular era Pippa”, opinan miles de internautas que participaron en las redes sociales. Este tipo de comentarios se multiplicaron a lo largo del viernes tanto en Twitter como en Facebook. Incluso hasta se creó una página especial para la “hermanita” de la novia, la cual reunió a más de 45 mil fans, debido a su vestido en seda de satán color marfil, pegadísimo, por medio de una cantidad de botoncitos forrados de encaje, a su fina silueta “Más guapa y de mejor cuerpo que su hermana. Esperamos que ella también se acabe casando con otro príncipe”, eran algunos de los comentarios de sus admiradores. Muchos incluso, proponían casarla con Harry, hermano del novio.
En cambio, lo que a mí me gustó más de la boda real, fue el hecho de que Kate, no piensa de ningún modo, “obedecer” a William. Eso sí, está dispuesta, a “amarlo, confortarlo, honrarlo y mantenerlo en la salud y en la enfermedad”, tal como prometiera la princesa Diana cuando se casó con el príncipe Carlos en 1981. ¿Por qué será que nunca se le pide lo mismo al novio? ¿Por qué se trata de una observancia bíblica (hoy por hoy, totalmente en desuso)? O, porque supuestamente la mujer es más débil, y por consiguiente , tiene que obedecer a su “macho”, porque de lo contrario, sufriría las consecuencias.
Quiero darles algunos de los consejos que recomienda el Manual de la Gente Bien (MGB), para que disfruten y sepan que hacer y que no hacer cuando visitenAcapulco:
Al referirse a este maravilloso puerto,jamás decir, por ejemplo “Fíjate que este fin de semana me voy aACA” O bien “No hay nada como unos días en Acapulquito”.
El calor no es pretexto para sacar todas las fachas del clóset y ponérselas para ir al puerto. Sedebeusar ropa ligera, pero siempre cuidando el aspecto, como si se estuviera en cualquier otro lugar. El arreglo femenino debe de sercongruente con la ropa, es decir, mas ligero. Las bermudas son tan correctas como lo sea su estilo y corte.No se debe de llevar radio a la playa ni a la alberca pues puede molestar a los demás. Aparte de ser contra la ley, es muy corriente dormir en la playa.
No hay nada más entrañable, ni más auténtico, ni más seguro para el cuidado de los niños, que las nanas mexicanas. Con esas mismas características Martha de 35 años y Erika de 28 cuidaban a Paulette. La primera la vio nacer y la segunda la conoció cuando tenía dos años. Ambas la adoraban y la conocían muy bien; sabían qué era lo que le gustaba comer, cuáles eran los dulces que siempre buscaba en la máquina que se encontraba en uno de los pisos del condominio de Interlomas donde vivía la familia Gebara Farah y a qué le gustaba jugar. "Era una niña muy alegre, muy buena y muy inteligente", dice Erika, la que solía arroparla todas las noches. "A pesar de sus limitaciones, había hecho muchos progresos, ya parecía como una niña normal", agrega Martha. Hay que decir que Paulette siempre estaba con ellas. Incluso cuando salía con su mamá, Erika siempre iba con ella y la "alzaba" ya que cojeaba de una piernita. "Su mamá nunca la alzaba. Siempre éramos nosotras. La señora decía que porque le dolía la cadera. La niña siempre jugaba y se reía mucho con nosotras".
Las dos hermanas Casimiro son guapas y tienen carácter. Así se vieron de seguras al mismo tiempo que muy conmovidas por la muerte de "su niña Paulette", a lo largo de cinco partes que comprende la entrevista que les hiciera TVAzteca ayer en el programa Hechos de la mañana y que ya se encuentra en Youtube.
"El día domingo yo le puse la piyama a la niña. Esa noche, yo quité las almohadas y arreglé la cama", les aclara Erika a los dos conductores, una vez que mostraron unas imágenes donde se ve la madre de Paulette explicándole al reportero cómo le había puesto ella la piyama a su hija, y cómo había arreglado su cama. "Mi hermana es la que acuesta a la niña junto con la señora", agrega Martha con voz firme, así como la que tienen las hermanas mayores. Las dos afirman que esa noche no escucharon ni un solo ruido, porque de lo contrario ya hubieran ladrado los dos perros que tenía la familia en el departamento.
Al otro día, a las 8:00 a.m., Erika fue la primera que se dio cuenta de que la niña no estaba en su cama. Alarmada como estaba empezó a buscar por todas partes, debajo de la cama, en los clósets, en el baño de su cuarto. Al no encontrarla, inmediatamente después fue a avisarle al papá, Mauricio Gebara, "No está la niña". "Pregúntele a la señora, me dice". En seguida Erika va a buscar a su hermana, para preguntarle si Paulette no estaba con ella. Comienzan a buscarla las dos por toda la casa. Erika regresó con el "señor" quien estaba en la cocina: "a lo mejor se bajó a los juegos, o está en el jardín, a ella le gustan mucho los juegos, vayan abajo, a la alberca, al gimnasio, pregunten a los vigilantes, a los jardineros, suban a cada una de las torres, busquen por las escaleras, suban hasta el piso 15, pregunten en cada departamento", les dijo. Tres veces le tuvo que tocar Erika la puerta a su patrona para avisarle que no estaba Paulette. "Se levantó y se sentó a la computadora, mientras fumaba y tomaba un café". No reaccionaba. Media hora después, bajó al vestíbulo y solicitó que se revisaran las cámaras. "Ella no era una mujer violenta, su reacción era la de no darle importancia a lo que estaba ocurriendo", añadió Martha.
Cuando finalmente llegó la policía, empezaron a interrogar a las nanas que no dejaban de llorar por Paulette. "Insistían a que dijéramos la verdad, una verdad que no sabíamos cuál era", opina la hermana mayor. A partir de ese día, separaron a las hermanas, les quitaron su celular, y su patrona entró a su cuarto y les quitó sus carteras. Cinco días estuvieron arraigadas, sin poder ver a nadie. No tenían televisión, ni manera de comunicarse con nadie. Les hicieron todo tipo de exámenes, psiquiátricos, pruebas de polígrafo y hasta de orina. En su familia, no sabían nada de ellas, tuvieron que venir a buscarlas, su padre don Jesús Casimiro y sus dos hermanos, "pero nadie nos daba razón. Llevábamos siete días sin saber nada de ellas", comentó su padre en una entrevista.
Arraigadas como estaban las hermanas jamás se enteraron de que habían encontrado el cuerpo de Paulette debajo del colchón de su cama, que tanto Erika como Martha habían revisado con todo cuidado una y otra vez. De allí que no entiendan qué fue lo que realmente sucedió. "¡Cómo es posible que haya aparecido allí su cuerpo, si yo revisé mil veces y no, no estaba allí!", se pregunta Martha. Más adelante agrega a punto de llorar: "Nadie de la familia nos avisó del entierro de Paulette". Por su parte, Erika se despidió del programa con las lágrimas en los ojos diciendo: "Pedimos justicia por el amor que le tenemos a la niña. Sabemos que tenemos un país donde hay mucha corrupción. Nosotras estamos dando la cara. Somos inocentes".
Las hermanas Casimiro se regresaron con su familia en el estado de México, en el mismo lugar donde la policía llegó una madrugada para revisar la casa de sus padres: "decían que una niña se había perdido y que ellos estaban allí para buscarla. Esta experiencia nos ha destrozado, no tenemos que ver con todo esto, hemos dado la cara, estamos en boca de todos y hemos perdido nuestro trabajo", dijo Erika.
Mientras que el padre sube en popularidad, la de su hijo se derrumba día a día. Con esos resultados tan opuestos aparecen los sondeos más recientes respecto a su respectiva imagen. Ayer, justamente, se publicaron en el diario Liberation dos nuevos sondeos, en el primero el presidente de Francia perdió 4 puntos en tan sólo un mes y en el segundo se reporta que el jefe de Estado nada más cuenta con 32 por ciento de popularidad; por añadidura, el 58 por ciento dijo que no deseaba que Nicolas Sarkozy fuera el candidato para la Presidencia para el 2012. En cambio, entre más se degrada su imagen ante la opinión pública francesa, en otro sondeo de los libros más vendidos aparece el de su padre, Pal Sarkozy, un aristócrata húngaro de 81 años, exiliado en Francia sin un solo centavo y legionario de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, torres y más torres de ejemplares de Tant de vie (Tanta vida) de la editorial Plon se ven en las vitrinas de las librerías de París. Ésta es una de las obras que más se han vendido durante el actual Salón de Libro de París, en donde el autor estuvo firmando libros. Respecto a la opinión de su hijo acerca de la publicación, dice Pal: "Le entregué el manuscrito, antes de que apareciera el libro publicado. No me dijo nada ni una sola palabra y como el que calla otorga, el libro se publicó (con cerca de 70 mil ejemplares nada más en la primera edición), sin que se le quitara ni una sola coma". Hay que decir que Pal no tiene pelos en la lengua, en sus memorias: "cuento todo. Mis amores, mis decepciones, mis esperanzas ...El hecho de que mi hijo sea Presidente fue una verdadera sorpresa. Nada más lo veo de una a dos veces por año. Yo no soy un hombre político, por lo tanto puedo decir todo, además yo no tengo necesidad que voten por mí", confiesa a quien habría que recordarle que si su hijo no hubiera obtenido el mayor número de votos durante las elecciones del 2007, Pal, no hubiera publicado su autobiografía, porque seguramente no hubiera podido vender ni un solo ejemplar. Además, no tendría por qué quejarse respecto a lo poco que ve a su hijo, porque cuando éste era un niño, también lo veía "una o dos veces al año", ya que en esa época estaba divorciado de su esposa y se encontraba muy ocupado conquistando mujeres.
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