Es un lugar común para hablar de muchos personajes de nuestra historia; sin embargo, no deja de ser cierto, en especial para referirse al personaje del cual hablaremos este domingo... Se ha dicho de Miguel Hidalgo, de Benito Juárez y de Lázaro Cárdenas: "En su vida está contenida toda la historia de su época". Pero cuando nos referimos a Porfirio Díaz, esta frase se hace todavía más certera. Casi podemos decir que las contradicciones del México del siglo 19 son las del presidente que más tiempo ha estado en el poder. Así como el País, Don Porfirio fue liberal y católico, de ascendencia indígena y española, pobre y rico, militar y seminarista, moreno y blanco, rudo y educado, acertado y equivocado, paternalista y déspota, héroe y villano, pero, sobre todo, prócer y enemigo de la patria. ¿Quién diría que todas esas facetas tenían origen en su infancia, e incluso en la historia familiar previa a su nacimiento?
Nos encontramos en el mes de septiembre y por tal motivo, estaré publicando en este espacio, biografías, datos y anécdotas de los personajes históricos de nuestro país.En esta ocasión Porfirio Díaz:
Por casualidad, Porfirio Díaz fue bautizado el 15 de septiembre de 1830. Como sabemos, el cura Miguel Hidalgo llamó a la rebelión la madrugada del 16 de septiembre de 1810. Seguramente, Díaz pensó que las dos fechas estaban unidas de alguna manera misteriosa y decidió que el grito de Dolores se festejara no el día en que lo llevó a cabo Hidalgo, sino precisamente el día de su bautizo. No olvidemos que se ignora la fecha de su nacimiento; él festejaba la de su bautismo. Don Porfirio se sentía un predestinado, un héroe al cual la patria le debía muchos favores. Pero, sobre todo, se sentía con el derecho de rehacer la historia de México. Hay que recordar que durante su presidencia no existía ningún contrapeso a su poder. Juárez había pedido facultades especiales durante la guerra contra Maximiliano. Díaz ejerció ese poder casi ilimitado por 30 años. Como dice el historiador Paul Garner en Porfirio Díaz. Del héroe al dictador: una biografía política (Planeta, 2003): "Este enlace umbilical entre Porfirio Díaz y el destino de México sería explotado por el régimen para crear, en la conciencia popular, una relación entre Díaz y la consumación de la Independencia y la soberanía nacionales".
Oaxaca era entonces una de las ciudades más importantes de México. Desde el virreinato se había convertido en una de las principales productoras de tintes para textiles, la segunda industria más importante luego de la minería. Cuando nació, sus padres se alegraron; antes que él habían muerto dos gemelos, Cayetano y Pablo. Era el sexto hijo de la familia, pero el primer varón. Doña Petrona Mori, su madre, se puso feliz. Su padre, José Faustino, decidió llamarlo Porfirio.
Algunos años antes, en 1810, cuando llevaba dos años de casado, José Faustino entró al ejército de Vicente Guerrero, quien había sido encomendado por Morelos para pelear en los estados del sur de México. Era tanto el amor del padre de Díaz por la causa patriótica que estuvo años al lado de Guerrero como veterinario de su ejército, y por ser tan valiente fue nombrado coronel. Aunque aún no se ganaba la guerra contra los españoles, José Faustino regresó al lado de su esposa. Fue entonces, tras 11 años de casados, que nació Desideria, su primera hija.
El padre de Porfirio cambió mucho, se volvió retraído y se ausentaba con frecuencia. "En los últimos años de vida", escribió Díaz en sus memorias, "mi padre se hizo muy místico, sin ser fanático; era un católico muy ferviente". Incluso se cambió el nombre a José de la Cruz. De ahí que Porfirio tuviera en su infancia mucha cercanía con el seminario. Su padrino de bautizo era su primo José Agustín Domínguez, cura de Nochixtlán. Desde que nació, su padrino dijo a sus padres: "Quiero que se comprometan conmigo para que mi ahijado siga la carrera eclesiástica". Este cura tan devoto no se imaginaba que años más tarde, su ahijado dejaría de pensar en el sacerdocio cuando conoció a Benito Juárez. El día que se lo presentaron se emocionó tanto que no durmió y al día siguiente le avisó a su madre que seguiría los pasos de Juárez. Doña Petrona se enojó y lloró, pero quien se puso furioso fue su padrino.
En 1831, cuando Porfirio cumplió un año, Vicente Guerrero fue asesinado en Cuilápam, Oaxaca. Fue tanta la tristeza del padre de Porfirio que tal vez por esa causa cambió su carácter. Desde niño, Porfirio vio con los ojos de su padre la historia de México. Con toda seguridad quiso ser valiente como José Faustino. No hay que olvidar que Díaz no tuvo casi recuerdos de su padre; murió cuando éste apenas tenía 3 años. Sin embargo, el patriotismo de su padre lo siguió toda la vida.
José Faustino murió a causa del cólera y las autoridades pintaron una gran cruz sobre la fachada de la casa familiar. Cuando los viajeros llegaban al Mesón de la Soledad de doña Petrona y veían la cruz, se alejaban de inmediato. A pesar de su viudez y de tener cinco hijos, logró seguir adelante. Primero vendió el mesón y luego se fue a vivir a un pequeño solar llamado El Toronjo. Porfirio tenía 7 años cuando su madre decidió mandarlo a la escuela. Lo que más admiraba de su madre era la valentía, pero sobre todo la fuerza para sacar adelante a sus hijos. El verdadero amor de Díaz fue su madre, y siempre estuvo al pendiente de sus necesidades, aun cuando estuviera en campañas militares. En 1859, la visitó sin imaginar que era la última vez que la vería. Cuando salió de Oaxaca para combatir por la Reforma, Petrona falleció.
El corazón de Porfirio Díaz era muy similar a su natal Oaxaca, seco como la tierra de su ciudad, pero caluroso y apasionado como su historia. Gracias a su familia fue patriota y emprendedor. Pero, al mismo tiempo, en su corazón tan complejo, quería ser un poderoso hacendado como las familias que gobernaban Oaxaca y que en su niñez veía con nostalgia y mucha envidia. ¡Y en su corazón lucharon esas fuerzas internas toda su vida!





en que fecha exacta fue que porfirio cambio la fecha patria del dieciseis al quince??
Publicado por: paula | 12/10/2009 en 10:56 a.m.