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Tu opinión nos importa:
Dada la cercanía de las celebraciones del Bicentenario de nuestra Independencia y del Centenario de la Revolución, desde hace más de dos meses, hemos querido darle un nuevo giro a nuestro blog, que es el suyo. De ahí que hubiéramos pensado en un espacio dedicado a la historia, a la nuestra. La primera pregunta que lanzamos en este primer Foro, fue “¿Traer o no los restos de don Porfirio Díaz?” La participación de nuestros cibernautas fue sorprendente, tuvimos más de 12 mil respuestas: el 80%, contestó afirmativamente y el 20% dijo que no se trajeran los restos del dictador. Los comentarios de los participantes, fueron fundamentales para entender el por qué se votaba con un “sí” o con un “no”. Cada uno de sus puntos de vista, serán tomados en cuenta, e incluso comentados por separado a su debido tiempo. Sus reflexiones me han sido muy útiles, ya que en estos momentos, me encuentro en plena preparación de un libro acerca de don Porfirio Díaz, el cual que formará parte de la colección de 17 obras acerca de personajes históricos mexicanos, titulada Charlas de Café… editado por Grijalbo y coordinado por el escritor y historiador José Iturriaga. A mí me tocó charlar con don Porfirio.
Es evidente que al hablar de Díaz, no podemos dejar de hablar de otro gran oaxaqueño, don Benito Juárez, porque como bien dice Enrique Krauze, en su libro “Místico de la autoridad” (Biografía del Poder, Fondo de Cultura): “El licenciado y el militar. El libresco y diplomático zapoteca, el duro y aguerrido mixteco. Tenaces, reservados, melancólicos, ambos son puntuales del triunfo, sobre el invasor, ambos encarnan el poder pero, al menos en ese trance, en forma distinta”.
Mi pregunta para usted es: “Como personaje histórico, entre don Benito Juárez y Porfirio Díaz, ¿a quién prefiere de los dos y por qué?”
En espera de su participación y reflexiones. Queda suya como de costumbre: Guadalupe




De calle a Don Porfirio Díaz Mori, que aunque mandó fusilar a un antecesor al término del Imperio de Maximiliano, le tengo en estima y valoración y todo lo contrario en el caso de Juarez. Estimo más a Don Tomás Mejía.
Publicado por: Pedro Garza | 03/27/2010 en 08:32 p.m.
Definitiva Mente A mi General don Porfirio Diaz Juarez fue un vil traidor y cucaracha k se escondia mientras diaz convatia al los invasores franceses asi k un millon de veces a mi general don porfirio diaz
Publicado por: Gerardo (ORGULLOSAMENTE PORFIRISTA) | 03/21/2010 en 01:05 a.m.
DESPUES DE COMENTARIOS TAN CONTUNDENTES ¿QUE SE PUEDE DECIR?
TAL VEZ SOLO QUE SE ACABEN LAS MENTIRAS SOBRE NUESTRA HISTORIA PORQUE ESO ES ALGO QUE LE HACE MUCHO DAÑO A MEXICO. POR ESO SOMOS UN PAIS SIN CARACTER, SIN IDENTIDAD Y SIN PERSONALIDAD, PORQUE NUESTRO PASADO ES FALSO.
SI, DIAZ FUE MEJOR.
Publicado por: JAIME RODRIGUEZ HERNANDEZ | 04/30/2009 en 01:52 a.m.
La elección es muy fácil: prefiero como personaje histórico a Don Porfirio Díaz.
Lo elijo tanto por méritos propios, como por acciones ruines, viles, cobardes y traidoras de Don Benito Juárez.
Entre las primeras destaco la modernización y estabilización del país con infraestructura que se sigue usando, como por la legislación visionaria, como la Ley de Patentes (1890); Ley de Marcas Industriales y Comercio (1903); Códigos de Procedimientos Civiles y Penal(1908); LEY orgánica el Ministerio Público (1908); el vigente Código de Comercio (1890); el reestablecimiento de la Universidad Nacional (1910); logró inversión directa extranjera por MIL SETECIENTOS MILLONES DE DOLARES (1810); en fin, es muy largo enumerar sus aciertos.
En cuanto a Juárez, el Tratado Mclane-Ocampo impulsado en su desesperación, sería suficiente para considerarlo traidor y non grato; la supresión de la Universidad Nacional; la Ley de Desamortización de Bienes que en el papel intentó afectar al clero, pero que en la práctica aniquiló la propiedad común indígena tutelada por leyes castellanas; la eliminación del único instrumento recaudador efectivo en la época que era el diezmo, al romper con el clero, en lugar de usarlo; sus autoelecciones para conservar la presidencia; el plagio de frases celebres; en fin, también resultaría muy largo enumerar sus desaciertos.
En resumen: es contundente el resultado de las administraciones: la de Porfirio Díaz, sin duda significó muchos mayores beneficios para nuestro país que la de Benito Juárez.
Publicado por: Herodoto. | 04/26/2009 en 02:22 p.m.
Porfirio Díaz por su carácter decididamente nacionalista, si bien prototípico de un hombre del siglo XIX. El general Díaz encontró el equilibrio entre conservadores -hizo las paces con la Iglesia- y liberales -no derogó la Constitución de 1857-, garantizando la soberanía del Estado. Díaz logró la diversificación de las relaciones políticas y económicas con Europa para contrarrestar la vinculación con Estados Unidos, determinada por la geografía. Por último, Díaz estuvo dispuesto a dejar el poder ante la posibilidad de una intervención estadunidense para frenar el movimiento revolucionario.
Pese a compartir la raíz liberal, no puede ser mayor el contraste con Juárez, enfermo de poder, dispuesto a vender territorio nacional y recurrir a fraudes sistemáticos para mantenerse en la silla presidencial, que quiso arrancar la tradición hispánica y católica de México introduciendo la cultura anglosajona y protestante de Estados Unidos. Por ese motivo, por convenir a los intereses yanquis, es venerado en México. Ya no seguiré más, sólo terminaré diciendo que no merece laurel alguno ni estatua broncínea, ni letras grabadas en oro. Son los liberales masones, quienes han escrito la historia oficial de México, quienes se los han dado.
Publicado por: Carlos | 04/20/2009 en 10:52 p.m.
Eligo al general Díaz, por mucho, pero por sobre todo porque durante su mandato el país tuvo un gran crecimiento cultural e industrial , ya que antes de él nuestro país carecía de orden y estructura, segundo porque me molesta como se le reconoce más y se le honrra a Juarez, por sus frases y por ser él, sin que la gente conozca sus méritos para el país, que es lo que debería importar y sin quitarle éstos, eligo a Díaz por su gobierno, y pienso que frente a la próximidad de los festejos patrios debería de reconocérsele por sus merítos y cambiar esa imagen que se transmite de dicho personaje con aires de desprestijio, por justicia.
Publicado por: Osorio B | 04/11/2009 en 10:26 p.m.
He seguido con cierto detenimiento esta serie temas de discusión y debo admitir que para mí, este es el más difícil de todos. ¿A quien preferir entre Juárez y Díaz? Es muy difícil, pues como ya comenté antes, ambos caudillos me recuerdan a dos espejos puestos frente a frente, reflejándose hasta el infinito. Ciertamente son hombres muy diferentes, pero a la vez se asemejan bastante. Ambos oaxaqueños, ambos liberales, ambos patriotas convencidos y honrados, y en definitiva, ambos tremendamente autoritarios. El uno, Juárez, es un icono de la patria, creador del sentimiento de nacionalidad y de la consolidación de México como Estado-Nación; el segundo, Díaz, es el máximo héroe militar de la guerra de Reforma, e impulsor de un proyecto de modernización y progreso material que pretendía hacer transitar a México del sistema semi-feudal de la Colonia, al Capitalismo surgido de la Revolución Industrial. Ambos desatendieron la problemática agraria y a pesar de ser de origen indígena, ambos tendieron a tratar de olvidar y “superar” ese origen e insertarse en una realidad diferente, esa mexicaneidad mestiza con fuertes matices criollos que surgió de la victoria Liberal en la Guerra de Reforma y de la República Restaurada y de la que en su momento ambos, fueron símbolos vivientes. Ambos se aficionaron al poder y terminaron por considerarse a si mismos indispensables e insustituibles a tal punto que ninguno de los dos estuvo dispuesto a ceder el poder a nadie mientras le quedase un solo halito de vida; consecuentemente, ninguno de los dos dudó un segundo en recurrir al fraude electoral ni en la eliminación física de sus enemigos internos, quienes al estar en contra del símbolo viviente de la patria, se convirtieron de manera automática en traidores a la misma… Pero me estoy explayando demasiado… Volviendo al tema ¿A quien preferir y porque?... Bueno, yo elijo a Díaz por las siguientes razones: Aún cuando Porfirio terminó por revelarse contra su maestro, durante su largo régimen que devino en dictadura, no dejó de reconocer la grandeza de su mentor y erigirlo como el gran icono de la Reforma y de la restauración de la República; en cambio Díaz acabó desterrado del México que tanto amó (aún cuando no lo entendió en toda su complejidad), vilipendiado por una pandilla de bandidos corrompidos, ladrones y pésimos gobernantes que se legitimaron a si mismos enlodando el nombre del mayor héroe militar de México. Cuando veo el mamotreto que algunos priistas enajenados y serviles le levantaron a Álvaro Obregón en San Ángel no puedo dejar de pensar en la injusticia de tratar de ignorar y de calumniar a Porfirio Díaz, pues a pesar de sus enormes errores, no fue menos asesino que el mismo Obregón o que, Calles, Maximino Ávila Camacho, Díaz Ordás o Echeverría y ni de lejos saqueó al país como Alemán, Echeverría o López Portillo, ni enajenó los conceptos de soberanía y separación de Iglesia con Estado como Salinas de Gortari ni privatizó bienes de la nación en su beneficio como Zedillo y en definitiva no desgobernó como Fox… ¡Elijo a Díaz porque considero que es de mínima justicia reconocer a un gran mexicano, que aún con vicios y errores amó a su patria por encima de cualquier otra cosa! ¡Elijo a Díaz porque a pesar de su autoritarismo, fue mejor gobernante que todos sus sucesores juntos! ¡Y sobre todo, porque a diferencia de éstos sucesores, él sí reconoció la grandeza de su antecesor!
Publicado por: Francisco Javier Olivares | 04/07/2009 en 12:09 p.m.